¿Cómo declarar la bancarrota de mi empresa?

El incumplimiento de sus pasivos por parte de los contratistas, el cumplimiento de las obligaciones financieras , estas son sólo algunas de las razones por las que incluso la empresa que mejor prospera puede conducir a un colapso financiero. Hacer negocios siempre está en riesgo de insolvencia, por lo que es necesario proporcionar conocimientos básicos de la ley de insolvencia para no causar problemas adicionales.

¿Quién puede declararse en bancarrota?

La quiebra puede declararse en relación con los empresarios, es decir, las personas físicas, jurídicas, las personas jurídicas pobres que, en su propio nombre, realizan actividades económicas o profesionales. Además, la ley prevé la posibilidad de declarar la quiebra también por sociedades de responsabilidad limitada y sociedades de responsabilidad limitada que no lleven a cabo actividades comerciales, los socios personales de las sociedades mercantiles responsables de la obligaciones de la empresa sin limitar todos sus activos y accionistas de la sociedad asociada. Además, el cese de la actividad, o para mantenerla sin inscripción en el registro pertinente o la muerte del comerciante, no cierran la forma de declararse en quiebra en relación con él. El Derecho de insolvencia y correctivo también prevé la posibilidad de iniciar un procedimiento de insolvencia en relación con dichas entidades, incluida la limitación de que una solicitud de comerciante que haya fallecido debe presentarse en el plazo de un año a partir de su fallecimiento y, en el caso de la a un comerciante que ha dejado de hacer negocios dentro de un año de su eliminación del registro correspondiente. Cabe señalar también que hay un grupo de entidades para las que no se puede declarar la quiebra, a saber: la Tesorería, las autoridades locales, los centros de salud públicos independientes, las instituciones jurídicas salvo disposición en contrario de la Ley, las personas físicas que explotan una explotación que no realizan otras actividades económicas o profesionales y universidades. Sigue existiendo una terminación separada la posibilidad de declararse en quiebra con respecto a las personas físicas que no hacen negocios, es decir, la llamada «insolvencia». insolvencia del consumidor, como se indica a continuación.

¿Quién puede y quién necesita declararse en bancarrota?

El procedimiento de insolvencia se lleva a cabo siempre a petición de una entidad autorizada, lo que significa que el órgano jurisdiccional no tiene competencia alguna a este respecto de oficio. La solicitud puede ser presentada tanto por el deudor como por su acreedor. Sin embargo, es importante destacar que, en el caso de un acreedor, sólo podemos hablar del derecho a iniciar un procedimiento de insolvencia, por lo que en el caso del deudor sigue siendo su deber, cuyo fracaso puede tener graves consecuencias en el ámbito de responsabilidad por los daños causados a los mismos. El deudor tiene un máximo de dos semanas para declararse en bancarrota, a partir de la fecha en que se han producido los motivos de quiebra. La solicitud de quiebra se presentará al tribunal de distrito responsable del asiento del deudor.

¿Cuándo solicitar la bancarrota?

En relación con los operadores económicos y la participación en el comercio, la declaración de quiebra tendrá lugar si se encuentra su insolvencia. El deudor se considerará insolvente si no cumple con sus obligaciones monetarias debidas. Es irrelevante por qué el deudor no cumple sus obligaciones, ni si esto se aplica a la totalidad o a la única parte de las obligaciones. La base de la declaración de quiebra es incluso el hecho de que las obligaciones no se cumplen en un importe reducido. Además, el requisito que justifica la declaración de quiebra también puede ser la existencia de una llamada «quiebra» deuda excesiva, es decir, una situación en la que los pasivos del deudor exceden el valor de sus activos. A continuación, es irrelevante que ejerza sus obligaciones de forma continua. En determinadas situaciones, a pesar de las circunstancias descritas anteriormente, el tribunal puede no aceptar la solicitud de quiebra. En particular, la denegación de la solicitud de quiebra podrá tener lugar cuando el retraso en el cumplimiento de las obligaciones no exceda de tres meses y la suma de los pasivos no cumplidos no supere el 10 % del balance de la empresa. Además, el órgano jurisdiccional no tendrá en cuenta la solicitud de quiebra si los bienes del deudor no son suficientes para cubrir los gastos del procedimiento.

¿Cuál debería ser la solicitud de bancarrota?

La solicitud de quiebra debe contener ante todo la determinación del deudor (nombre, apellido, empresa, dirección) y las circunstancias improbables que justifican la solicitud. Cuando la solicitud proceda del deudor, deberá adjuntar además una serie de documentos exigidos por la ley, como en particular: la lista actual de activos, el balance, la lista de acreedores, la lista de entidades obligadas al deudor o la lista de ejecución y ejecución de los títulos emitidos en su contra. También es necesario hacer una declaración de exactitud de toda la información proporcionada por el deudor. El acreedor debe, a su vez, establecer la existencia de su reclamación.

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